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Ficha del partido
Un punto que servirá
En un partido chato y aburrido, Angellotti empató 0-0 ante Fútbol y Tenis. El Verde sacó un punto que quizás hoy no se valoriza pero que el paso del tiempo lo convertirá en fundamental.
Quédese tranquilo amigo, no me disfracé de David Copperfield ni contraté a Horangel. Tampoco le pegué un llamado a Aschira ni visité a una bruja amiga. Es sólo una intuición futbolística la que me dice que el conjunto de Colegiales sacó el sábado un punto que hoy casi nadie valoriza pero que el desarrollo del campeonato lo hará muy importante.
Tranquilo y con una bondiolita en la mano, un sabio del ambiente recordó cuánto dolió el año pasado aquella derrota ante Lowacho de Siempre cuando el partido se moría y el 0-0 estaba clavado. Y cuánto dolió quedarse sin ascenso por tan sólo un punto. Teniendo presente estas duras experiencias, vuelvo a escribir lo dicho: Este punto a la larga servirá... y servirá mucho.
Si analizamos futbolísticamente lo hecho por Angellotti no es descabellado decir que el no perder fue positivo. Sobre todo porque los dirigidos por el Tincho regalaron el primer tiempo. El Verde entró totalmente dormido y se desordenó desde el primer ataque rival.
Al utilizar la línea de tres, el termómetro del equipo son los volantes centrales. Por ellos pasa la mayor parte del éxito táctico y sobre ellos también cae la mayor responsabilidad del esquema. Esa dupla es la bisagra y cuando no están aceitados, el caos reina en la cancha. Ante esta situación las impresiones sobraron en todas las líneas y el trámite del encuentro fue una carga insoportable. La escasa capacidad para generar situaciones que demostró Fútbol y Tenis fue el único justificativo para el parcial 0-0.
En el segundo tiempo, Angellotti modificó un poco su cara. Los cambios le impusieron otro ritmo y el equipo, sin lucir como verdaderamente puede, fue más claro en el manejo del balón. Para esto fue esencial la voz de mando que le aportó el Cabezón desde el fondo y la correcta tarea de Nicolás.
Emparejado en su dominio y con el resultado abierto, el partido marcaba algo muy claro: El que hacía el gol ganaba. Y en esa materia ninguno de los dos aprobó. Al plantel de Colegiales le faltó contundencia en el área para aprovechar las ocasiones que generó y al rival le escasearon las ideas para vulnerar a un Pale firme y seguro. Por eso el 0-0 fue absolutamente justo.
Para los dirigidos por el Tincho empatar frente a un conjunto recién ascendido y que pelea por mantenerse en la categoría suena a poco. Sin embargo, cuando bocha viene cambiada y el pie está torcido es esencial no perder.
Este camino es largo y en la lucha por el ascenso cada punto vale una fortuna. El sábado Angellotti no se llevó un dineral pero el chanchito algunas monedas sumó, las cuales hoy parecen de pluma pero mañana seguramente serán de oro.
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