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Ficha del partido
En Arabia no se consigue
Ante tanto conflicto social y político, Angellotti recurrió a su estrategia internacional y despachó a Fútbol Champagne gracias a las artimañas de su talibán encubierto.
El otro día un amigo sojero me preguntaba preocupado por el quilombo con el Gobierno en qué negocio medio clandestino podría invertir. Pese a estar poco habituado al dinero turbio hice mis contactos y todos me dijeron lo mismo: “Recomendale que se ponga un hospital por Colegiales”. El problema era que el campesino quería algo ilegal, onda un casino subterráneo o una parada de travestis en Chascomús, o sea, instalar un hospital no tiene nada de clandestino. Pero claro, la lamparita se me prendió cuando uno de los que planteó la idea me agregó al toque: “Con estos tres pacientes te llenas de plata. Anotá los nombres: Sebastián, Gabriel y Diego. Esos pibes son irrecuperables, no los salva ni El Manosanta”.
A pesar de la data que me habían pasado, al hombre de campo la idea no le terminaba de cerrar, entonces le tiré la onda para que me acompañe a Ciudad Universitaria. La propuesta era buena: Angellotti vs. Fútbol Champagne. De un lado un equipo re caliente aún por el partido pasado, y del otro un conjunto que lucha por mantenerse en la A.
En los primeros 10 o 15 minutos, el Verde pasó varios sustos, no tanto por el buen juego rival sino más bien por la poca concentración. Los dirigidos por el Tincho perdían la marca ante cada pelota aérea y Champagne tuvo sus situaciones para abrir el marcador.
Temerosa por su condición de yeta total, la novia de un fornido defensor lanzó una bomba ninja y desapareció de la cancha 2 al grito de “me voy antes de que les hagan un gol”. Junto al sojero la miramos con pena pero... ¡que visionaria esta mujer, por Dios!. Desde que ella dejó el estadio, Angellotti cambió su cara y comenzó a imponer su juego. Se ordenó tácticamente, manejó la pelota con mayor criterio y creó un par de chances de gol. De una de estas chances llegó la primera alegría de la tarde: Tiro libre de Mendo, el arquero despeja para el costado pero Pablito demostrando la tranquilidad del “Cuqui” Silvera mete cara interna del botín y la bocha va derechita a la red (A nuestra redacción llegó el dato de que fue de chilena pero nadie lo pudo confirmar y el rumor se esfumó rápidamente como la ilusión copera de San Lorenzo).
Con el resultado a favor, el conjunto de Colegiales mantuvo la calma y controló el desarrollo del encuentro. Hasta ahí mi amigo sojero la llevaba bastante bien, no estaba ante una súper exhibición de fútbol pero algún que otro chispazo de magia vía. Sin embargo, su cara se le empezó a transformar de a poquito.
Cinco minutos después del 1-0, el Zurdo pateó un tiro de esquina. La jugada tendría que haber quedado en la intrascendencia pero la cara del volante creativo cambió en el mismo momento que la pelota partía de su Topper dorado. Ese simple centro originó su salida del campo por una supuesta contractura.
Al observar la repentina modificación, medio chismoseando mi querido productor rural me consulta por el nombre del lesionado, a lo que le respondo “Gabriel”. De repente sus ojos se convirtieron en billetes de 100 dólares y en su camisa apareció un estetoscopio colgando. Ya se lo quería llevar al Zurdo en vuelo charter pero logré tranquilizarlo diciéndole que este Gabriel también es de cristal pero aún tiene salvación.
En la segunda etapa, los dirigidos por el Tincho metieron la cola un poco más cerca de Pale, dándole a la responsabilidad al rival y aprovechando los espacios para la contra. El partido se volvió chato y aspero, se pegó más de lo que se jugó y casi no pasó nada en los primeros 15 minutos, hasta que otra vez Pablito frotó la lámpara...
El aguerrido lateral derecho anticipó a su marca casi en mitad de cancha; ya con pelota dominada levantó la cabeza y medio que se encandiló pero bue... siguió 30 centímetros más y desde ahí sacó un tremendo cañonazo bombeado que cayó justo detrás del arquero. Golazooo, neneee!!!. ¡Como lo grito el sojero, mamita querida!. Se volvió loco, se creía que estaba ante la encarnación de Gustavo Lombardi y empezó a marcar su celular. Llamó a Rusia, Malasia, Qatar, Indonesia, hasta a Vietnam llamó. El guacho ya lo quería contratar para hacer sus chanchullos en esos países, no había forma de pararlo.
El sojero tenía tal emoción que se perdió el último festejo. Porque entre tanto llamado al exterior llegó el tercer tanto, producto de una contra letal que el Cabecita culminó con un hermoso toque sutil. 3-0 y partido súper liquidado.
El resultado terminó siendo un poco abultado para el desarrollo del encuentro pero absolutamente justo. Angellotti fue más que Fútbol Champagne y lo demostró con su contundencia en los momentos indicados.
Nuestro De Angeli emprendió feliz su regreso al pool de siembra con la intensión de regresar e instalarse en su loft de la avenida Libertador. La idea del hospital la dejó completamente de lado, ahora representa a jugadores árabes. Una consulta muchachos: ¿Farah de que origen es?.
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